Para mejorar la experiencia y evitar esperas innecesarias en caso de cancelación, en Webel utilizamos preautorizaciones en lugar de cobros inmediatos en la mayoría de los servicios.
Una preautorización no es un cobro real. Es una retención temporal del importe del servicio en tu tarjeta que permite comprobar que el método de pago es válido y que hay fondos suficientes disponibles. Durante este tiempo, el dinero queda bloqueado, pero no se carga de forma definitiva.
Cuándo se realiza el cobro
Cuando solicitas un servicio, se realiza una preautorización del importe. El cobro real solo se procesa cuando el profesional acepta la solicitud. En ese momento, el importe se confirma y el servicio continúa con normalidad.
En función de tu banco, puede que no veas dos movimientos separados, ya que en muchos casos la preautorización pasa directamente a ser el cargo definitivo.
Qué ocurre si el servicio no se realiza
Si el profesional rechaza la solicitud, esta expira o decides cancelarla antes de que sea aceptada, la preautorización se anula automáticamente. Esto significa que el importe retenido vuelve a estar disponible en tu cuenta sin necesidad de esperar varios días a un reembolso.
Desde Webel realizamos la anulación de forma inmediata, aunque el tiempo en el que el dinero vuelve a reflejarse en tu cuenta depende exclusivamente de tu entidad bancaria.
Cuánto tarda en liberarse una preautorización
El plazo de liberación depende del banco y del tipo de tarjeta utilizada. En tarjetas de crédito suele resolverse en pocos días, mientras que en tarjetas de débito puede tardar algo más, ya que el banco debe procesar la devolución del importe retenido.
Si pasado un tiempo razonable la retención sigue apareciendo, te recomendamos contactar directamente con tu banco para que puedan informarte del estado exacto de la operación.
Casos en los que el funcionamiento puede variar
En algunos casos concretos, como pagos realizados con Apple Pay, Google Pay o cuando se utilizan códigos de descuento, el funcionamiento puede ser diferente y el cobro realizarse de forma directa en lugar de mediante preautorización.